El sistema introduce una pequeña y segura corriente eléctrica en la pared, justo por encima del nivel del suelo, a través de una serie de ánodos de titanio insertados en el ladrillo. Su efecto es repeler el aumento de las moléculas de humedad por las paredes sin causar daño de nuevo en el suelo. Siempre que se mantenga esta pequeña carga positiva, las paredes protegidas permanecerán secas y totalmente libre de humedad. El resultado final es prácticamente invisible y la alteración en los muros es mínima. El sistema osmótico tiene las siguientes ventajas:

  • Protege permanentemente contra los peligros de la humedad ascendente.
  • Protege la durabilidad de la estructura del edificio.
  • Fácil de instalar con poca perturbación en la estructura del edificio.
  • Inmediatamente efectiva.
  • Prácticamente indestructible (auto-sanación).
  • Puede ser equipado con un sistema de monitoreo para mayor tranquilidad.
  • 20 años totalmente seguros garantizados.